
- Región
- Sudamérica
- Origen
- Amazonía occidental de Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia y Brasil; también cultivada como ornamental
Sudamérica · Hierba · № 926
Brunfelsia grandiflora
Hierba · Sudamérica
Chiricaspi
Brunfelsia grandiflora
Arbusto de la familia de las solanáceas de hasta tres metros, con flores perfumadas que pasan del morado al blanco. Contiene, entre otros, escopoletina y compuestos que provocan convulsiones en animales. Da una sensación de frío y hormigueo, y en mayores cantidades mareo y parálisis.
Seguridad y precauciones
Tóxica. Puede provocar vómitos, salivación, mareo, convulsiones y parálisis; han muerto perros por ella. Peligrosa con enfermedades cardíacas, epilepsia y embarazo, y junto con ayahuasca o antidepresivos. La planta no figura en las listas de la Ley del Opio neerlandesa. Esta información describe el uso tradicional y no es una invitación ni un consejo. El uso es bajo su propia responsabilidad; los responsables de este sitio no responden de las consecuencias. Nunca a solas, nunca junto con alcohol, otras drogas o medicamentos, no en el embarazo, con enfermedades cardíacas o trastornos mentales (tampoco en la familia), y no conduzca. En caso de emergencia, llame al 112.
Precauciones por tradición (2)
- Medicinas tradicionales de América: Tóxica; puede provocar convulsiones y parálisis. Uso bajo su propia responsabilidad; nunca a solas ni con medicamentos.
- Medicina kamëntšá e inga (Sibundoy): Venenosa: puede causar mareo, vómitos, calambres y parálisis. Peligrosa junto con la ayahuasca.
Preparación
Tradicionalmente se raspa la raíz o la corteza del tallo y se hierve en agua, o se macera en aguardiente. Los curanderos usan la planta durante una larga dieta con reglas estrictas, o la añaden a la ayahuasca.
Uso en las tradiciones
El nombre viene del quechua chiri, 'frío', y caspi, 'árbol', porque la planta da sensación de frío; en el Perú también se llama chiricsanango. Pueblos de la Amazonía occidental la usan contra la fiebre, el reumatismo, el dolor articular, las mordeduras de serpiente y la sífilis, y como añadido a la ayahuasca. En el laboratorio, sus extractos actúan contra el parásito que causa la leishmaniasis.
Aplicaciones
Uso según la tradición
Así describen distintas tradiciones herbales esta hierba. Las cantidades son pautas tradicionales revisadas para corregir errores evidentes; no son consejo médico. En las plantas tóxicas no se indica dosis a propósito.
Medicinas tradicionales de América
Efectos atribuidos
Contra la fiebre, el reumatismo, el dolor articular y las mordeduras de serpiente, y durante la dieta del curandero.
Preparación y cantidad
Raíz o corteza del tallo raspada, hervida o macerada en aguardiente; también se añade a la ayahuasca.
Atención: Tóxica; puede provocar convulsiones y parálisis. Uso bajo su propia responsabilidad; nunca a solas ni con medicamentos.
Medicina kamëntšá e inga (Sibundoy)
Efectos atribuidos
Entre los inga, cofán y siona del Putumayo es un febrífugo apreciado, porque la planta da sensación de frío, y un aditivo del yagé. Una especie afín, Brunfelsia chiricaspi, se tiene por la más fuerte y peligrosa.
Preparación y cantidad
No lo prepare usted mismo. Los curanderos añaden trocitos de raíz u hoja al yagé.
Atención: Venenosa: puede causar mareo, vómitos, calambres y parálisis. Peligrosa junto con la ayahuasca.