La kava es ante todo una bebida de encuentro, respeto y unión. Una ceremonia de kava confirma el rango y las relaciones, da la bienvenida a los invitados, sella la paz y marca momentos importantes.
En Fiyi, el visitante que llega a una aldea lleva kava como regalo, el sevusevu, para ser bien recibido. En Samoa y Tonga la ceremonia del ʻava es un ritual solemne, con papeles, palabras y orden de bebida fijos.
La kava une a las personas con sus antepasados y entre sí. Se bebe con calma, conversando, y la bebida da una sensación tranquila y relajada sin embriaguez.