El antiguo relato del origen de la enfermedad y la medicina está en Mooney. Cuando las personas se hicieron demasiado numerosas y mataban a los animales sin respeto, los animales se reunieron en consejo. Los osos quisieron responder con flechas, pero sus garras se enganchaban en la cuerda del arco. Los ciervos decidieron que quien matara un ciervo sin pedir perdón tendría reumatismo. Las serpientes, los peces, las aves y los insectos idearon muchas más enfermedades. Cuando las plantas lo oyeron, decidieron ayudar a las personas: cada planta ofreció un remedio para una de esas enfermedades. Cuando un curandero no sabe qué usar, los espíritus de las plantas se lo indican.
La salud es equilibrio, con la gente que te rodea, con los animales y las plantas y con el mundo. La enfermedad puede venir del cuerpo, pero también de una regla rota, un sueño, un espíritu maligno o alguien que te desea mal. Los números cuatro y siete son sagrados: hay cuatro direcciones, y siete si se suman arriba, abajo y el centro, y hay siete clanes. A un río se le llama Hombre Largo, e 'ir al agua', al salir el sol, purifica y bendice en los momentos importantes de la vida.
En su libro Garrett ordena las plantas según las cuatro direcciones. El este representa el corazón, el espíritu y la familia, el sur la piel y el juego del niño, el oeste el interior del cuerpo y la fuerza, y el norte el aliento, la calma y la mente. Él mismo escribe que es su propia interpretación de lo que aprendió.